Es realmente bueno terminar el año inspirado y enfocado en lo importante. A ese estado llego cada vez que tengo la oportunidad de ver y compartir un rato con
Irma, la
increíble mujer que en su casa-comedor alimenta a 180 chicos ( y algunos
viejitos también) todos los
días con una escasa ayuda del estado. La
conocí hace ya 7 años cuando en un ataque de cordura (y no de locura) organizamos el
día del niño y de paso festeje mi cumple (8 de agosto) en ese comedor.
Lau esta
embarazadasa de
Lorenzo (7 meses) y yo movilizado con la paternidad, me cuestionaba todo el tiempo que clase de padre iba a ser. Desde ese
día no fui el mismo al ver la
alegria y la felicidad de tantos nuevos
amiguitos pero lo que me cautivo y me influyo fue conocer y compartir ese dia con
Irma.
Describir ese Ser con palabras es tan injusto y
difícil para el simple plasmador de experiencias propias que soy. Es la persona más humilde, simple, generosa,
comprometida y bondadosa que conozco. No puede amar tanto a esos niños!!! Le dedica enteramente su
día, su vida. No he tenido oportunidad de conocer otra persona que entienda de manera más simple y concreta de que se trata y que es lo importante en la vida.
Desde entonces todos los años festejamos y organizamos el
día del niño y las
navidades en el comedor (con la
invalorable ayuda de Lili y mi familia). Momentos
importantísimos donde siento debemos robarles sonrisas a esos pollitos no?? Siempre cuando llegan estas fechas recibo el llamado de esa voz
frágil,
tímida pero segura de
Irma preguntandome si podemos hacer algo para esa fiesta (dice:"aunque sea un juguito quiero darles").
La
tranquilidad y felicidad con que cuelga el
teléfono me deja en un estado indescriptible y auto
máticamente sé que es momento de
focalizarme en lo importante.
Este post es mi pequeño homenaje a la persona mas pura que conozco.